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Curiosidades

La Verdad de los Cigarros Electrónicos: el 92% de los vapeadores a dejado de fumar

Con la ayuda de científicos y expertos, repasamos algunas de las percepciones falsas que se han instalado en la sociedad acerca del cigarro electrónico. Es un 95 % menos perjudicial que el tabaco, no existe el vapeador pasivo y el 92 % de las personas que lo utilizan han logrado dejar de fumar. Mientras el tabaco mata a 700.000 personas cada año en la Unión Europea, el vapeo salva vidas.

 

El tabaco mata a 700.000 personas cada año solo en la Unión Europea. A nivel global, a  7 millones. Es una auténtica epidemia y la principal causa de muerte evitable. En la lucha contra el tabaquismo, una de las más importantes que tenemos que librar, seguimos perdiendo.

La tecnología puede ser nuestra mejor aliada. Los vaporizadores personales, más conocidos como cigarros electrónicos, han ayudado a millones de personas a dejar de fumar. Como herramienta de salud pública, la eficacia del vapeo está sobradamente demostrada.

Más de 10.200.000 personas utilizan el cigarrillo electrónico en la Unión Europea (el 2% de la población),en base a los datos del Eurobarómetro. Sin embargo, el desconocimiento y el empeño de algunos en contradecir la evidencia científica impiden que este tipo de cigarros lleguen a buena parte de los fumadores, que podrían servirse de este método para dejar el tabaco y salvar, literalmente, sus vidas. Con la ayuda de científicos, expertos y usuarios, vamos a tratar de corregir algunas percepciones falsas que se han instalado en la sociedad acerca del vapeo.

 

Mito “Es otra forma de fumar”

 

En la mayoría de los medios de comunicación podemos encontrar artículos y reportajes que definen el uso del cigarro electrónico como “una nueva forma de fumar”. Pero esto es incorrecto, al prender un cigarro con el encendedor, se produce una combustión y esto no sucede con los cigarros electrónicos

 

Carmen Escrig, doctora en Biología Celular y Genética por la Universidad Autónoma de Madrid y Coordinadora Internacional de MOVE, dice “Esa combustión provoca de 4,000 a 7,000 sustancias tóxicas, de las cuales probablemente más de 100 son cancerígenas. Por otro lado, el cigarro electrónico lo que llega a tus pulmones es un vapor de una sustancia que se compone de otras cuatro: propilenglicol, glicerol (o glicerina, de origen vegetal), aromas alimentarios y nicotina en el grado demandado por el consumidor”.

                                                               

Mito “Es igual de dañino que el tabaco”

 

El Real Colegio de Médicos del Reino Unido y el Ministerio de Sanidad Británico, han emitido una opinión contundente. Tras llevar a cabo análisis durante una década de estudios científicos sobre el cigarro electrónico, han determinado que vapear es un 95% menos perjudicial que fumar. En otras palabras: el daño que pueden causar los cigarros electrónicos, es como mucho, el 5% del que hace el tabaco con sus decenas de sustancias cancerígenas.

Además de los estudios científicos, la experiencia de los propios consumidores lo avala. Juan Ibáñez, guionista del programa de televisión ‘El Hormiguero’ y uno de los rostros más reconocibles del vapeo, puede constatar. “Llevo cuatro años vapeando y lo noto en el deporte, a la hora de respirar, de levantarte por la mañana… Te puedo hablar hasta de la resaca. Mil cosas que mejoran”.

 

Mito “La nicotina es un veneno”

 

La mayoría de lo que optan por el cigarro electrónico para dejar de fumar utilizan líquidos con nicotina. Cada consumidor elige la concentración que considera adecuada, y es frecuente que la vaya reduciendo con el paso del tiempo, disminuyendo así su grado de adicción. Son muchos usuarios los que terminan vapeando sin ellas.

 

Escrig explica que “Hay mucha gente que piensa que la nicotina es un veneno super tóxico, que solo con tocarlo te mata, y eso es absolutamente falso. Los estudios sobre toxicidad de la nicotina en los que se basan para decir esto eran del siglo XIX, y la peligrosidad de la nicotina estaba extremadamente sobrevalorada”.

 

En el año 2014, el Doctor Bernd Mayer, demostró que la dosis de nicotina necesaria para matar a un ser humano es muchísimo más alta de lo que establecen las autoridades sanitarias. “Jamás, en ninguna circunstancia, un ‘vaper’ podría llegar a tener un problema grave por intoxicación con nicotina”, sentencia Escrig. “Antes de llegar siquiera a tener unos efectos tan graves, el ‘vaper’ lo notaría. Notaría una aceleración de su ritmo cardíaco, notaría un dolor de cabeza… Nunca llegaría a más”.

 

 

Mito “En los líquidos se pueden encontrar sustancias cancerígenas”

 

El propilenglicol, la glicerina vegetal y los aromas alimentarios hidrosolubles que pueden hallarse en los líquidos del cigarro electrónico, están también, en una multitud de productos de consumo humano. La doctora señala “No hay ningún problema del cual preocuparse por la inhalación de estas sustancias”.

 

La aparición de sustancias tóxicas como formaldehído o acroleínas, se debe a la mala utilización del dispositivo llevado a condiciones de sobrecalentamiento. “En condiciones normales de vapeo es prácticamente imposible que consumas

 

formaldehído, ya que tiene un sabor tan desagradable y asqueroso que cualquier persona lo notará inmediatamente y dejaría de vapear” explica Escrig.

 

Por lo demás, “todas las sustancias que se han encontrado que pudieran ser de preocupación en los líquidos de cigarrillo electrónico están por debajo de una dosis mínima efectiva como para suponer preocupación”, aclara la experta. “El aire que respiras es tóxico y es cancerígeno. El agua que bebes es tóxica y es cancerígena. Pero lo importante, el principio madre de la toxicología, es que es la dosis la que hace el veneno. Y en el líquido del cigarrillo electrónico no hay motivo para tener esa preocupación”.

 

Mito “Es perjudicial para los que te rodean”

 

Escrig lo dice de manera rotunda, “No existe el vapeador pasivo. De hecho hay varios estudios que lo corroboran”. Los doctores Grimalt, del CSIC, y De la Guardia que pertenece a la Universidad de Valencia, han analizado el vapor que exhala el usuario de un cigarro electrónico y han encontrado solo lo que se esperaba: propilenglicol, glicerina, aromas y nicotina. Ninguno de los cancerígenos  derivados de la combustión que se respira con el humo del tabaco.

 

Mito “Las autoridades sanitarias no lo recomiendan”

 

Actualmente, ya están empezando a hacerlo. “Hay multitud de instituciones y países que están tomando acciones, ya que se dan cuenta que el cigarro electrónico puede ser una herramienta de reducción de daños por tabaquismo muy efectiva”, menciona la coordinadora de MOVE.

 

Mito “No sirve para dejar de fumar”

 

A pesar de que la evidencia científica avala al vapeo como una herramienta para reducir los daños por el tabaco, sus detractores siguen siendo muchos ( el 55% de los que respondieron a la encuesta del Eurobarómetro piensan que es dañino en igual o mayor medida que el tabaco) y también las personas que piensan que no ayuda a dejar de fumar (el 52 %).

 

Sin embargo, el estudio más relevante a este respecto, publicado por un grupo de investigadores de Grecia, Reino Unido y Francia, reveló que más de 6 millones de fumadores de la Unión Europea habían dejado de fumar y otros 9 millones habían reducido su consumo de tabaco gracias a los cigarrillos electrónicos.

 

Mito “Los que lo han probado, han vuelto al tabaco”

La tecnología de los vaporizadores y la profesionalidad de las tiendas especializadas han mejorado mucho. Por eso, Julio Ruades, portavoz de la Asociación Española de Usuarios de Vaporizadores Personales dice “Ahora mismo con la evolución que han hecho los dispositivos lo tienen muy fácil. Tenemos dispositivos que hacen una entrega constante de nicotina, tienen una estabilidad en su uso que no teníamos en su momento.”

 

Mito “Los Cigarros electrónicos explotan”

 

“Yo creo que es casi comparable con los casos de explosión de un teléfono móvil”, afirma Julio. “Cualquier aparato con una batería en su interior tiene una mínima posibilidad de explotar. De vez en cuando vemos en el periódico que ha explotado un iPhone, hace poco tuvimos los casos del Samsung Galaxy Note. Bueno, puede ocurrir, pero a lo mejor es un caso entre un millón o muchos millones”.

 

La explicación más razonable en los casos vinculados con el cigarro electrónico es el uso de productos de baja calidad, comprar una batería china que es lo que va a hacer que a largo plazo tengas problemas, o una falta de conocimientos en materia de seguridad por parte de algunos usuarios. Generalmente los dispositivos tienen mecanismos para protegerse de los cortocircuitos, precisamente para prevenir la deflagración si las baterías tienen algún problema. Los dispositivos, denominados mecánicos, que no incluyen estos sistemas de protección. Para evitar accidentes, solo los usuarios avanzados que conozcan las medidas de seguridad deberían elegir estos modelos.  

 

Mito “Es una puerta de entrada al tabaco”

 

El 96.33% de los 10,000 participantes en una entrevista, realizada por ANESVAP, fumaba antes de empezar a vapear  y un 99.6% son mayores de edad. En cuanto a los motivos para iniciarse, el 89.89% de los participantes citaron mayormente un deseo por mejorar su salud. Un objetivo que el 92% de los usuarios han logrado, ya que dejan de fumar gracias al vapeo.